Las sensaciones durante la meditación

Deepak explica los diferentes pensamientos y sensaciones que ocurren durante la meditación.

¿Es natural experimentar sensaciones durante la meditación?

Nosotros, como humanos, somos seres pensantes que sienten. Experimentar sensaciones y tener pensamientos durante la meditación es totalmente normal y esperado. A través de la quietud de la meditación, comenzamos a darnos cuenta cómo estamos respondiendo a la vida con nuestras respuestas de pensamientos y sensaciones. Mientras meditamos, con la mera acción de pasar tiempo en silencio, comenzamos a acceder a nuestro estado natural de paz y bienestar alegre. Este acceso llega al darnos cuenta de lo que es mientras comenzamos a cultivar nuestro potencial natural. Si luchamos contra estas sensaciones, estamos “haciendo,” cuando en realidad nuestro verdadero “trabajo” durante la meditación es simplemente “ser” con nuestra experiencia, lo cual puede incluir todo, desde las sensaciones de hormigueo en nuestros cuerpos, la somnolencia, dolores físicos, pensamientos, hasta lágrimas.

Cada momento en la meditación siempre es sanador. Tu cuerpo, mente y alma toman exactamente lo que necesitan de tu práctica. Cuando notas que tu atención se ha desviado de tu mantra hacia un pensamiento en tu mente o una sensación en tu cuerpo, suavemente vuelve a enfocar tu atención en la repetición del mantra del día. Si te quedas dormido, es porque estás cansado y necesitas descansar. Si pasa seguido, seguramente estás exhausto y necesitas dormir más a la noche. Tu experiencia durante la meditación es perfecta; no hay una forma “correcta” o un destino a donde llegar. Mientras pasas tiempo en la quietud de cada día, tu vida comenzará a cambiar de maneras hermosas y sanadoras.

 

Qué pasa mientras meditas

Aunque hay una variedad de sensaciones que puedes experimentar durante la meditación, en realidad solo ocurren cuatro cosas durante la meditación:

Cuando entras en el silencio entre los pensamientos, en realidad no te darás cuenta hasta que hayas salido de aquella brecha. No hay pensamientos en la brecha, solo conciencia pura o en reposo. Este cambio suave y constante entre el pensamiento y el silencio, es una parte natural del proceso de la meditación. No tratamos de deshacernos de los pensamientos ni hacer nada con ellos, ya que eso solo crea más turbulencia mental. En su lugar, simplemente continúa regresando tu atención al mantra. Al meditar regularmente, cultivando tu silencio interior, el tiempo que pasarás en la brecha durante la meditación aumentará.

 

Las lágrimas y el llanto durante la meditación

Llorar durante la meditación indica que dentro de tu cuerpo, mente o espíritu vive una tristeza y una pérdida sin resolver esperando su oportunidad para ser liberada. La meditación puede brindar el espacio y la oportunidad para esa liberación.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que este tema viejo necesita un camino de salida. No tienes que pasar ni un solo momento tratando de comprender qué está causando esto o qué conexión tiene con tu vida presente, porque lo más probable es que no tenga conexión alguna. Esto significa que puedes, en cierto sentido, dejar que el llanto vaya y vuelva y luego regresar a tu vida, de la misma manera que viene y va un ataque de tos cuando te estás recuperando de una congestión causada por un resfrío. Una vez que comprendas que el llanto no es algo que deba preocuparte, puedes acomodarlo y luego dejarlo ir.

Quizás notes que en el transcurso de tu día puede que continúes sintiendo emociones y hasta se te caigan algunas lágrimas una vez que la liberación haya sido iniciada. Esto es muy sanador para tu cuerpo físico, mente y espíritu. Sé muy amable y gentil contigo mismo y ten en cuenta que en realidad te estás desintoxicando a través de este proceso.

 

La dificultad para mantenerte despierto

Adelante, permítete dormir si sientes un fuerte deseo de quedarte dormido durante la meditación. No es una buena idea que te obligues a mantenerte alerta. Aun si no tienes un déficit de sueño de la noche, a veces puedes pasar por un período en la meditación en el que tu cuerpo requiere una experiencia de dormir para liberar una cualidad específica de condicionamiento. No te preocupes por esto; simplemente deja que el cuerpo entre en el estado que necesita, y cuando ese condicionamiento o estrés se haya despejado, entonces tus meditaciones reanudarán su carácter habitual.

 

Movimiento o sacudidas espontáneas

Mientras la mente se estabiliza en la meditación, el cuerpo la sigue en cuanto a conseguir descansar más profundamente, respirar más suavemente y disminuir el índice metabólico. Y cada vez que el cuerpo tiene la oportunidad de descansar profundamente, la utiliza para despejar cualquier tensión y trauma viejos que puede haber guardado del pasado. En general, este estrés se libera físicamente durante la meditación con poco movimiento perceptible, pero a veces, cuando el condicionamiento o el estrés está más profundamente arraigado, entonces puedes llegar a experimentar períodos de movimientos físicos más pronunciados o exagerados en la meditación mientras el cuerpo se está sanando.

Sacudirse u otros movimientos físicos durante la meditación son comunes y no hay nada de qué preocuparte. Lo importante es simplemente “ser” con el proceso. Es mejor que despejes el estrés acumulado en vez de guardarlo. Independientemente de la fuente de las sensaciones durante la meditación, todo lo que puedas hacer para relajarte facilitará el proceso de liberación. Largas caminatas, respiración profunda, hablar con amigos, yoga, ver películas graciosas y baños tibios son solo algunas de las prácticas que le han servido a la gente. Haz las cosas que te ayudan a relajarte, y eso hará que tu meditación sea más sencilla.

 

Sensaciones cosquillosas

Uno puede sentir casi cualquier tipo de sensación física durante la meditación en cualquier parte del cuerpo. Debido a que la mente y el cuerpo están conectados tan de cerca, cuando la mente experimenta más expansión en la meditación, el cuerpo obtiene un estado suficientemente profundo de descanso para normalizar cualquier desequilibrio que puede estar guardado en el cuerpo. Experimentar un cosquilleo en tu corazón simplemente significa que algo de normalización está ocurriendo ahí, permitiendo una expresión más completa de tus emociones. Esa sensación de ansiedad o miedo es un derivado del proceso de limpieza. No le des demasiada importancia a estas sensaciones o sentimientos. Es un proceso valioso, pero no te enfoques en él; simplemente regresa al proceso de meditación.

 

Olas de energía, dolor y dolores de cabeza

Algunos pueden llegar a sentir olas de energía atravesándolos durante la meditación, como si algo se estuviera moviendo y liberando. Este movimiento puede ser el comienzo de un proceso de liberación. Pasar tiempo en la quietud de la meditación es una herramienta para regresar a nuestro estado natural de paz, alegría y bienestar, lo cual significa liberarse de pensamientos, creencias o formas de ser que nos han mantenido alejados de ese estado. Estos momentos en los que nuestros espíritus dejan ir el estrés o condicionamiento profundamente arraigado pueden comenzar durante la meditación. A veces puede tomar unos días o hasta un par de semanas para que algunos patrones arraigados se sanen completamente, y durante ese tiempo se puede llegar a sentir algo de incomodidad en el cuerpo mientras la estructura física se libera de ellos. Durante este tiempo, duerme más horas a la noche, toma más agua y haz aquellas cosas que te traen paz, como caminatas tranquilas, yoga o ver el atardecer. Mientras tu cuerpo se acomoda en su estado natural, los dolores de cabeza y las dolencias comenzarán a disiparse. Si sientes que lo que estás experimentando es una condición médica, no dudes en visitar a un profesional médico en busca de apoyo. Cuidar de ti mismo es el paso más importante para vivir en paz y con bienestar.

 

Mareo y desorientación

Siempre es una buena idea recibir un examen médico meticuloso si continúas experimentando una sensación de mareo mientras te encuentras sentado. Una vez que hayas descartado cualquier problema físico orgánico, entonces ten en cuenta que estas sensaciones temporales de desplazamiento o desorientación son comunes mientras el cuerpo se sana de varios traumas en los sentidos. En general no dura más de un momento. Si persiste y es incómodo, entonces deja de repetir tu mantra y abre los ojos. Una vez que hayas recuperado tu equilibrio, puedes reiniciar el mantra. Después de que el estrés subyacente se haya liberado, tu sentido de equilibrio normal y tranquilidad volverán.

 

Sensaciones de nausea y calor

Cuando una sensación es tan fuerte que se vuelve difícil continuar la meditación fácilmente, entonces salir para ocuparte de la sensación hasta que pase es lo apropiado. Cuando las sensaciones no son tan fuertes, entonces las puedes tratar como cualquier otro pensamiento que aparece en la meditación y fácilmente regresar al mantra. Observa tu experiencia; no intentes obligar a que tu mente regrese al mantra cuando está totalmente metido en ese proceso de liberación física. Si esta es tu experiencia, toma un momento para dejar de repetir el mantra, lleva tu atención y respira en la sensación y simplemente quédate con ésta hasta que pase.

 

Dolores musculares y en las articulaciones

Durante la meditación adopta una posición que fluya con las necesidades de tu cuerpo único. Si tienes una lesión o una condición, modifica la posición de tu cuerpo durante la meditación para acomodar tu cuerpo. Si estás sentado en una posición apropiada y cómoda y aún así sientes dolor, es común que algunas personas experimenten dolores musculares y en las articulaciones durante la meditación mientras traumas pasados guardados se liberan. Esto no significa que estás meditando incorrectamente. Al contrario, significa que tu práctica es efectiva y correcta porque estás rápidamente sanando el condicionamiento viejo.

Simplemente continúa meditando con facilidad, sin prestarle demasiado atención al proceso de liberación física. Terminará cuando el estrés guardado se haya despejado. Movimientos suaves, como caminar o yoga, antes y después de la meditación ayudarán a tu cuerpo mientras libera el dolor viejo. Además, masajes, sumergirte en un baño con sales de Epsom y otras actividades restauradoras le brindarán apoyo a tu cuerpo hasta que la incomodidad disminuya considerablemente. Si el dolor persiste, visita tu médico para determinar si el dolor físico es orgánico o requiere atención médica. 

 

Sensaciones de expansión

Estas sensaciones de expansión son bastante comunes entre los meditadores. Mientras la conciencia se vuelve más refinada y abstracta, es como si los límites espaciales y la orientación del cuerpo se sienten distendidos o distorsionados. Por ende, podemos sentirnos muy altos o enormes o inclinados o dados vuelta. A veces las personas dicen que sus cuerpos se sienten increíblemente densos y ajenos a ellos. Estas son todas sensaciones normales de la meditación como consecuencia de la mente experimentando reinos más sutiles del pensamiento.